Pescadores estafados piden justicia tras años de espera

Pescadores estafados piden justicia tras años de espera



La historia empezó en 1976, cuando el Estado, por medio de Pesca Perú, le vendió la embarcación Moquegua III a veinte pescadores, muchos de ellos pertenecían a humildes familias que pagaron de acuerdo a sus posibilidades. Sin embargo, en 1999, tras una serie de argucias que se han comprobado, el socio Eugenio León Mariños trató de ser el único propietario mediante una escritura pública. 

Hace unos días, el juez Alfredo Cuipa Pinedo les ha dado la razón a los demás socios y ha declarado nula esa escritura pública en primera instancia porque hay pruebas que revelan las artimañas de León Mariños. 

Como el proceso lleva 15 años, la mayoría de pescadores han fallecido y sus esposas e hijos han seguido en la lucha. Uno de los pescadores que sigue vivo y está al tanto de cada uno de los detalles a pesar de su edad es Aquilino Vigo Correa, de 84 años. “Fuimos veinte los que compramos la embarcación y nunca le hemos vendido nada a ese sinvergüenza”, ha dicho Vigo. ¿Pero qué hizo León Mariños para adueñarse de una embarcación que compraron 20 socios? Hay una serie de actos que el juez ha tomado en cuenta para decidir. Después de la compra, todo iba bien hasta 1999. 

Ese año, los socios ven que León Mariños empieza a tener una conducta rara, empieza a decir que la embarcación era de él. Los socios fueron a Registros Públicos y se dan con la ingrata sorpresa que lo que decía León Mariños era cierto, incluso le había cambiado el nombre ala embarcación: de Moquegua III a Plebeyo. León Mariños, muy bien asesorado, se fue a un Juzgado de Casma y allá presentó un supuesto documento de compra-venta que llevaba la firma de todos los copropietarios. En ese documento señalaba que el 25 de junio de 1977, es decir un año después de la compra, todos los pescadores le vendieron la embarcación. 

Aquilino Vigo y sus compañeros lo han negado rotundamente. Lo que hizo León Mariños fue un acto sencillo: en Casma siguió un proceso de otorgamiento de escritura pública, que es un juicio en el que presentó una minuta y como nadie reclamó (porque los copropietarios no viven en Casma) el juez le otorgó la escritura. Y así logró ser el único propietario. 

Las irregularidades El 2002, los copropietarios empiezan a reclamar y piden la nulidad de ese documento de compra-venta por el simple hecho de que ellos nunca firmaron nada. Pero según consta en el expediente, León Mariños asegura que a él le vendieron la embarcación en junio de 1977. Es precisamente en ese contrato en el que hay algunas irregularidades. Por ejemplo, a los pescadores se les identifica con DNI de ocho dígitos, pero en 1977 lo que se usaba eran libretas electorales que solo tenían siete dígitos. Lo más grave, aparte de que las firmas no son verdaderas, es que el contrato señala que se está vendiendo la embarcación pesquera Plebeyo, cuando en 1977 la embarcación se llamaba Moquegua III. Todo ello demostró que el documento no era real, sin embargo, el expediente original se perdió. 

Es decir, lo relacionado con ese proceso desapareció como por arte de magia. Todo volvió a aparecer porque León Mariños no le pagó a su abogado y este inició un proceso incidental para el cobro de sus honorarios, es así que que el letrado proporciona todos los documentos, entre ellos, el contrato que utilizó León Mariños para presentar la demanda de otorgamiento en Casma. Es así que el 2002 inicia la lucha de los pescadores, sus hijos y luego sus viudas, quienes esperan que la segunda instancia les dé la razón. Hay más pruebas que están en contra de León Mariños que, a pesar de decir que les compró la embarcación en 1977, siguió haciendo trámites y reconociendo que la embarcación le pertenecía a él y demás adquirientes. La justicia deberá decidir. La respuesta En primera instancia, el juez Alfredo Cuipa Pinedo tomó la decisión de declarar nula la escritura pública otorgada en 1999 a León Mariños. 

La respuesta de León ha venido desde su gerente Fernando Crisólogo Espejo, hermano de un cuestionado excongresista. “El juez ha tomado una decisión valiente” “Nosotros estamos de parte de la justicia y todo está en el expediente”, dijo Manuel Jesús Román Ríos, hijo de uno de los pescadores afectados. Él está convencido de que el juez Alfredo Cuipa Pinedo ha tomado una decisión valiente al declarar nula la escritura pública que presentó Eugenio León Mariños. “Ha tenido una decisión valiente que demuestra su ética profesional. 

Yo felicito, así como el juez los demás jueces deben actuar con valentía. Lamentablemente no hay integridad y como no hay integridad no hay firmeza. Este es un proceso largo, pero el tiempo nos va dando la razón. Y damos gracias a la justicia que viene de Dios”, dijo. Román informó que estarán en el Poder Judicial el 14 de setiembre, fecha en que se decidirá en segunda instancia. “Nosotros no hemos vendido nada a Eugenio León Mariños. De eso se ha valido el juez para dar una resolución a favor de los que están litigando”, mencionó “(Eugenio León) nos ha despojado de todo” “El señor León Mariños dice una mentira. Yo soy una socia, junto con mi esposo y veinte personas más, que compró la embarcación cuando estaba de presidente Juan Velasco Alvarado. Él nos dio esa opción y lo compramos según nuestras posibilidades”, dijo Lucía Vega, viuda de Hidalgo. Tiene 71 años y posee el documento original de la compra-venta que hicieron los pescadores en 1977. “Nosotros somos los socios legales ante Dios y ante la humanidad. 

Ese señor (Eugenio León) nos ha tratado de engañar, nos ha dejado despojado de todo y miente al decir que nosotros hemos vendido. Nunca hemos vendida. Él le despojó a mi esposo su trabajo porque le reclamaba que nunca hemos recibido utilidades. Mi esposo falleció en 1992 porque él lo dejó fuera de la lancha. 

Ese señor es una persona que no es leal a sus socios”, cuestionó la viuda, quien tiene varios años esperando justicia. Su esposo falleció en esa espera y ella culpa a Eugenio León de haberlos engañado. En otorgamiento de escritura pública no hay cosa juzgada El gerente de la empresa de Eugenio León Mariños es Fernando Crisólogo Espejo, hermano del ex congresista de la República. Él ha dicho que la escritura pública otorgada mediante proceso judicial quedó consentida y tiene calidad de cosa juzgada desde 1999 y por lo tanto el juez se equivocó al tomar la decisión. 

Sin embargo, según la Corte Suprema, en los procesos de otorgamiento de escritura pública no hay cosa juzgada porque en el proceso de otorgamiento de escritura pública solamente se busca revestir de determinada formalidad el acto jurídico, no discutiéndose en esta vía los requisitos para su validez. El hecho de que en un proceso judicial se pretenda el otorgamiento de una escritura pública no impide que en otro proceso se pretenda declarar la invalidez del acto jurídico.

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